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Nearshoring y empleo en el Estado de México

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Zona industrial y logística en la periferia del Valle de México

Pocas palabras se repiten tanto en la conversación económica mexicana de los últimos años como nearshoring. Se usa para explicar casi todo y, por lo mismo, ha perdido precisión.

Vale la pena aterrizarla, porque para alguien que está eligiendo carrera en Naucalpan o en el poniente del Valle de México, las consecuencias son concretas.

Qué es, en una frase

Nearshoring es la decisión de empresas —principalmente estadounidenses— de acercar su producción y sus proveedores a su mercado, después de una década en que las cadenas largas demostraron ser frágiles. México es el beneficiario geográfico obvio.

Eso se traduce en inversión en plantas, centros de distribución, parques industriales y servicios asociados.

Dónde ocurre y dónde no

Es importante no generalizar. El grueso de la inversión manufacturera se ha concentrado en el norte y el Bajío: Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes.

El Estado de México participa de otra manera, y esa diferencia importa para elegir carrera aquí:

  • Logística y distribución. La zona metropolitana del Valle de México es el mayor mercado de consumo del país. Cualquier cadena que quiera venderle a 22 millones de personas necesita centros de distribución cerca, y el eje norte y poniente del Estado de México concentra buena parte de esa infraestructura.
  • Manufactura de proveeduría. Empresas medianas que proveen a las armadoras y plantas del norte y del Bajío.
  • Servicios corporativos. Contabilidad, cumplimiento normativo, recursos humanos, comercio exterior y tecnología para empresas que operan en varias plazas.
  • Construcción e infraestructura. Naves industriales, adecuación de inmuebles, obra de urbanización.

Es decir: aquí el efecto llega menos por la línea de producción y más por la administración, la logística, el cumplimiento y la tecnología que las sostienen.

Los perfiles que se están pidiendo

Comercio exterior y cumplimiento

Es quizá el cuello de botella más visible. Reglas de origen, tratados comerciales, clasificación arancelaria, certificaciones de origen, programas de fomento. Cada planta nueva necesita gente que entienda esto, y hay menos de la que se necesita.

Es terreno natural para egresados de Administración de Empresas y Contaduría Pública con especialización en la materia.

Contabilidad y fiscal corporativo

Una empresa extranjera que se instala en México necesita cumplir con obligaciones fiscales locales complejas. Precios de transferencia, contabilidad electrónica, auditoría, cumplimiento ante el SAT.

Los despachos que atienden a estas empresas contratan de forma constante. Lo desarrollamos en las salidas de Contaduría Pública.

Tecnología para operaciones

Sistemas de gestión de almacén, integración de sistemas empresariales, automatización de procesos, tableros de datos. No es desarrollo de producto glamoroso: es software que hace que una bodega funcione. Y hay demanda sostenida.

Es el terreno de Ingeniería de Software en su vertiente menos comentada y más empleable.

Dirección de operaciones y sustentabilidad

Las empresas que se relocalizan llegan con compromisos ambientales y de gobernanza que deben demostrar. Eso creó demanda de perfiles que entiendan simultáneamente de negocio y de sustentabilidad —medición de huella, cumplimiento ambiental, reporte no financiero—.

Es exactamente el cruce de la Maestría en Administración de Negocios y Desarrollo Sustentable.

Construcción industrial sustentable

Naves con certificación ambiental, eficiencia energética, gestión de agua. La normativa y la exigencia del cliente corporativo empujan hacia ahí. Terreno de Arquitectura Sustentable.

Salud ocupacional

Más plantas y más centros de distribución significan más trabajadores expuestos a riesgos laborales. Servicios de salud en el trabajo, ergonomía, prevención de lesiones musculoesqueléticas. Es una salida poco conocida para Fisioterapia y Enfermería.

Lo que el nearshoring no resuelve

Conviene decirlo, porque el entusiasmo del discurso público a veces oculta lo obvio.

No genera empleo automáticamente para cualquier carrera. Una planta nueva contrata operadores, ingenieros, administrativos y personal de cumplimiento. No contrata masivamente perfiles de humanidades.

No es permanente por decreto. Depende de estabilidad regulatoria, seguridad, energía y agua. El Valle de México tiene restricciones reales de agua y energía que condicionan qué tipo de inversión puede recibir.

No sustituye la formación. Las vacantes existen, pero se llenan con quien tiene el perfil. La queja recurrente de las empresas instaladas no es falta de candidatos: es falta de candidatos con el perfil específico.

Qué hacer con esta información si estás eligiendo carrera

Tres recomendaciones prácticas:

1. No elijas carrera por una tendencia macroeconómica. Las tendencias cambian en cinco años; una carrera dura cuatro y una vida profesional cuarenta. Elige por afinidad y por campo laboral amplio.

2. Sí elige la especialización por la tendencia. Dentro de Administración, Contaduría o Ingeniería de Software, hacia dónde te orientas sí puede responder a lo que el mercado local está pidiendo. Ahí el cálculo es razonable.

3. Aprende inglés en serio. Es el multiplicador más barato. Una empresa internacional instalada en México paga diferencial salarial por comunicación efectiva en inglés, en cualquier área. Si tu carrera no lo incluye, estúdialo aparte —o considera que hay una licenciatura completa dedicada a ello—.

Una observación local

En Naucalpan y su entorno conviven el corredor industrial, las zonas corporativas y una de las densidades de consumo más altas del país. Para un estudiante que vive aquí, la ventaja no es teórica: las prácticas profesionales, el servicio social y el primer empleo están a distancia de transporte público.

Elegir una universidad cercana a donde está el empleo tiene un efecto que rara vez se calcula, y es considerable.

Cómo posicionarse desde la carrera

Si alguna de estas áreas te interesa, hay cosas que se pueden hacer antes de egresar y que cambian el punto de entrada:

Busca prácticas en el sector, no sólo en la profesión. Practicar en el área contable de una empresa manufacturera enseña algo distinto que practicar en un despacho general. La especialización sectorial se construye temprano.

Aprende la normativa aplicable. Comercio exterior, cumplimiento ambiental, seguridad e higiene, normas de calidad. Son cuerpos normativos concretos, aprendibles, y hay pocos perfiles jóvenes que los dominen.

Documenta lo que hagas. Un proyecto de mejora de un proceso logístico, un análisis de costos de importación, un tablero de indicadores de operación. Ver portafolio profesional.

Construye el inglés en paralelo, desde primer año y no al final.

Lo que debería pesar más en tu decisión

Una última advertencia, porque es fácil dejarse arrastrar por el tema.

Las tendencias económicas son buenas para decidir dónde especializarse y malas para decidir qué estudiar. Quien elige una carrera que no le interesa porque un sector está creciendo suele descubrir a los dos años que el sector se enfrió y que a él la carrera le sigue sin gustar.

El criterio sólido es el de siempre: una carrera con campo laboral amplio, que te interese lo suficiente para sostener cuatro años, en una institución con RVOE verificable. Sobre esa base, el contexto económico ayuda a orientar la especialización —y ahí sí, conocerlo vale mucho—.


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